| Profil de Toni¿Quiénes somos,de dónde ...PhotosBlogListes | Aide |
DE COMO MORIMOS MARIPOSA INMOVIL
Estaba hecho. Ya no había vuelta atrás, estaba hecho. Se sentó en el sillón raído y cansado como su alma y se quedó profundamente dormido como no lo hacía desde muchos años atrás.
La enfermedad, ni le había sorprendido cuando le fue anunciada por un médico de la Seguridad Social anónimo e indiferente, ni le causó demasiado desasosiego porque a sus setenta años no esperaba demasiado de su cuerpo. Sin embargo las explicaciones sobre el mal de su esposa, siempre fuerte, siempre resignada, siempre sonriente, sí lo hicieron y le sumieron en una profuda zozobra.
Aquel mal avanzó lentamente. Cuando quiso darse cuenta, ese sillón, no tan raído entonces, colocado a la cabecera de su cama,se convirtió para él en permanente lugar de residencia abandonado para hacer lo preciso: la comida, ir a por las medicinas y poco más.
Las tareas obligadas de la postración de Milagros no le causaban ningún pesar aunque algunas rozasen el límite de sus exiguas fuerzas, por contra le entretenían y llenaban las interminables horas. Pero cuando la contemplaba dormida, descansando, un pasado de felices recuerdos se abalanzaba sobre él y le torturaba al conjugarse abyecto con aquel presente sin esperanza. Y se sentía triste, infinitamente triste, le brotaban sin querer el amor mezclado con las lágrimas, unas lágrimas sordas tan profundas que creía tener un enorme agujero en el pecho y le hacían hundirse en el sillón hasta desear que el ajado escay se lo tragara.
Milagros lozana, Milagros arrugada, Milagros sonriendo, Milagros padeciendo, Milagros lúcida, Milagros perdida, pobre Milagros ya no recordaba el nombre de su hijo, ni siquiera el suyo.
Y fue así como surgió la última idea. Y fue por amor que perpetró su última acción sentado sobre aquel sillón raído y cansado como su alma. La confusión de la morfina hizo que la viera con ojos de adolescente, sin embargo no había color en sus mejillas, su mariposa estaba inmóvil y fría. Volvió a cerrar los párpados y se perdió para siempre.
Afuera, más allá de la ventana abierta, la vida seguía su curso. Un soplo de brisa movía suavemente los visillos cuando el ruido de un claxón histérico ascendió hasta colarse en el piso silencioso y no pudo oír el "mamón mueve el puto coche" de todas las tardes. ![]() Commentaires (1)Pour ajouter un commentaire, connectez-vous avec votre identifiant Windows Live ID (si vous utilisez Messenger ou Xbox LIVE, vous avez un identifiant Windows Live ID). Connectez-vous Vous n'avez pas d'identifiant Windows Live ID ? Inscrivez-vous
RétroliensBlogs Web qui font référence à ce billet
|
|
|